Vestido
"efecto desnudo", una ironía que reivindica el pezón femenino
Los vestidos que
dibujan el cuerpo desnudo vuelven a estar de moda, una tendencia que propone
ilusiones ópticas y aborda el erotismo con voluptuosas curvas o pezones
serigrafiados que escapan de la censura de los algoritmos de redes sociales
como Instagram o Facebook.
"La idea de esta
moda, que no es nueva, es hacer un guiño al desnudo, pero también mostrar piel
e intimidad al tiempo que se oculta, una ironía que, por otra parte sirva para
reivindicar el pezón de la mujer", explica la experta en comunicación de
moda Pepa Fernández, quien recuerda que Instagram sí permite el masculino y no
el femenino.
Al tiempo que
presentan un carácter llamativo y provocativo "estas prendas apuestan por
rendir tributo al cuerpo de la mujer", añade Fernández, quien apunta que
"al ser un trozo de tela escapa a la censura y los algoritmos de
Instagram".
Detrás de esta moda,
tan osada como divertida, también llamada "body revealing", hay
grandes firmas internacionales, entre ellas las creaciones del diseñador Sergio
Castaño Peña (Barcelona, 1994), "alma mater" de la firma Syndical
Chamber que tomó un giro mundial cuando la artista argentina Nathy Peluso lució
uno de sus vestidos.
Esta firma española
trabaja las piezas como si fueran obras de arte y laS presenta con una estética
futurista en colores llamativos y con sugerentes aberturas.
Sobre la pasarela
también se ha visto esta tendencia en las colecciones primavera-verano 2022 de
Balmain o en la de otoño-invierno 2022/23 de Y/Project.
Jean Paul Gaultier,
Schiaparelli, Tom Ford o la firma Loewe también apuestan por prendas en las que
el erotismo se dibuja en el tejido.
Unas creaciones que
arrasan en las alfombras rojas, y más aún desde que la modelo estadounidense
Kylie Jenner subiera una imagen a su Instragram luciendo un bikini color carne
con dos pezones estampados a tamaño real junto a la frase "free the
nipple" (libera el pezón).
El bikini pertenece a
la colección cápsula que la estilista Lotta Volkova ha hecho para la firma Jean
Paul Gaultier, inspirándose en los falsos desnudos que el diseñador francés, el
"enfant terrible" de la moda, diseñó allá por 1984.
Las cantantes Lola
Índigo y Chanel se suben al carro de esta moda y apuestan por prendas que
dibujan una silueta desnuda bastante realista o bien vestidos con efecto
mojado.
Pero esta tendencia
tan osada como divertida no es nueva, diseñadores icónicos como Vivienne
Westwood, Martin Margiela, Jean Paul Gaultier o Comme des Garçons ya la
adelantaron en la década de los 90.
A estas ilusiones
ópticas se suma el éxito de los vestidos desnudos, conocidos como "naked
dress", realizados con tejidos semitransparentes que revela la silueta,
como bien han demostrado Jennifer Lawrence, Jennifer Lopez, Katy Perry, Beyoncé
o Tallia Storm.
Pero la artista Cher
(California 1946) fue pionera en lucir esta moda. En 1974 llamó la atención con
un vestido de tul transparente, perfectamente ceñido al cuerpo, que creaba el
efecto de que parecía que iba desnuda. Volvió a apostar por esta moda en 1988
para recoger el Oscar a la mejor actriz por "Hechizo de luna".

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