Tommy Hilfiger convierte el Hotel Plaza
de Nueva York en su pasarela
Tommy Hilfiger
convirtió este jueves el Hotel Plaza de Nueva York en una animada pasarela en
la que presentó su colección para la próxima primavera, ofreció un concierto y
hasta sacó a pasear al perro de Taylor Swift y Travis Kelce.
El diseñador
abanderado del estilo "made in USA" volvió a la Semana de la Moda por
todo lo alto con un desfile que buscaba ser una "experiencia", según
dijo a los medios estadounidenses, y eligió la entrada del icónico edificio que
fue su hogar durante una década.
Por allí pasaron
decenas de maniquíes liderados por la supermodelo Gigi Hadid, e incluyendo al
hijo mediano de los Beckham, Romeo, que caminaron entre hileras de sofás
dispuestos en torno a un elegante bar mientras una orquesta versionaba himnos
de pop y rock.
El suéter de
punto trenzado fue la pieza clave, combinado con camisas, faldas plisadas por
debajo de la rodilla para mujer y pantalones de pinzas para hombre, y entre los
abrigos destacó la chaqueta universitaria ("varsity"), emblemática de
la tendencia "preppy" de Hilfiger.
El evento del
diseñador había causado gran expectación porque el nuevo embajador de la marca
es el jugador de fútbol americano Travis Kelce, que está recién casado con la
estrella del pop Taylor Swift, y que posa en la campaña de fotos con el perro
samoyedo de la pareja.
No obstante, esta
vez solo hizo acto de presencia el can de pelaje blanco cuando Hilfiger salió a
despedirse con él al final del desfile y protagonizó un simpático momento al
salir corriendo casi arrastrando al modisto, quizás emocionado con la cantidad
de gente que le aplaudía.
La escena quedó
inmortalizada por todos los asistentes que estaban grabando con sus teléfonos
la aparición sorpresa de la cantante Slayyyter como colofón al espectáculo, y
que interpretaba el pegadizo "himno" de las redes sociales de este
verano: "Dance...".
El pasado mes de
marzo, la empresa PVH, propietaria de la marca, anunció que Kelce era su nuevo
embajador global y "colaborador creativo", y adelantó que formaría
parte de campañas y eventos, y posiblemente también de una línea de ropa
conjunta.
Hilfiger no
siempre presenta sus colecciones en la New York Fashion Week (NYFW), pero
cuando lo ha hecho ha elegido lugares icónicos de la ciudad, como el Oyster Bar
de la estación Grand Central o un antiguo ferry de los que conectan Manhattan y
Staten Island.
El modisto fue un
pionero del modelo de ventas "see now, buy now", que lanzaba al
mercado los artículos tras el desfile, pero parece haber vuelto al ciclo
tradicional por temporadas, dando gran relevancia a celebridades e influencers
que lucen sus prendas en el evento.
Frente al Hotel
Plaza, este jueves se arremolinaba una multitud de fotógrafos y curiosos en
busca de rostros conocidos, y los hubo: las cantantes Camila Cabello y JiSoo,
los actores Lukas Gage y Patrick Schwarzenegger, la modelo Kate Moss o el
baloncestista Karl-Anthony Towns.
También hubo
representación española, con el actor Arón Piper, la cantante Bad Gyal o el
empresario de moda y cofundador de Nude Project Bruno Casanovas.
El evento fue una
gran operación logística, con un punto designado de llegada en vehículo para
los cientos de invitados que congestionaron el tráfico junto a la Quinta
Avenida, retrasaron el inicio del desfile media hora y después se quedaron a
tomar una copa de champán.
Tommy Hilfiger
tuvo una facturación global de unos 9000 millones de dólares en 2025, según un
comunicado de PVH (Phillips-Van Heusen), el conglomerado que adquirió la marca
en 2010.





