Colombia busca inversión extranjera para
acelerar la industria de arándanos
- El comercio
global de esta fruta superó los US$7.300 millones en 2024, mientras el país
amplía sus áreas cultivadas y aprovecha una ventaja poco común: producir
durante los 365 días del año.
La expansión
acelerada del mercado mundial de arándanos está abriendo una nueva oportunidad
para Colombia. En momentos en que las importaciones globales de esta fruta
superaron los US$7.300 millones en 2024 y la demanda continúa creciendo en
Norteamérica, Europa y Asia, el país busca posicionarse como un destino
atractivo para la inversión extranjera en una industria que combina alto valor
agregado, potencial exportador y producción permanente.
El interés surge
en un contexto favorable para el mercado internacional. Según cifras compiladas
por ProColombia con base en TradeMap, las importaciones mundiales de arándanos
crecieron a una tasa anual compuesta de 13,7% entre 2020 y 2024, pasando de
US$4.389 millones a US$7.332 millones. Estados Unidos concentra el 33,1% de las
compras mundiales, seguido por Países Bajos, Alemania, Reino Unido y Canadá.
Al mismo tiempo,
las perspectivas de consumo siguen siendo positivas. Datos de Euromonitor
International estiman que las ventas mundiales de arándanos frescos en el canal
retail pasarán de 1,21 millones de toneladas en 2024 a más de 1,8 millones de
toneladas en 2030. China liderará gran parte de ese crecimiento, seguida por
Estados Unidos y varios mercados europeos.
En este
escenario, Colombia aparece como un jugador emergente con ventajas competitivas
que han comenzado a llamar la atención de inversionistas y compañías
especializadas en berries. La principal es su capacidad de producir durante los
365 días del año, una condición que le permite abastecer mercados internacionales
en períodos donde otros proveedores enfrentan limitaciones estacionales.
“Estamos viendo
una transformación importante en la industria mundial de los arándanos. Los
compradores internacionales buscan cada vez más nuevos orígenes de suministro
que ofrezcan calidad, continuidad y sostenibilidad. El País de la Belleza tiene
condiciones excepcionales para responder a esa demanda gracias a su producción
durante todo el año, su ubicación estratégica y su acceso preferencial a
mercados internacionales. Nuestro objetivo es atraer inversión a Colombia que
contribuya a ampliar la capacidad productiva y fortalecer la oferta exportable
del país”, afirmó Carmen Caballero, presidenta de ProColombia.
A diferencia de
productores tradicionales como Chile, Polonia, Canadá o España, el país cuenta
con una oferta continua gracias a sus condiciones geográficas, disponibilidad
de diferentes pisos térmicos y ausencia de estaciones marcadas. Esto le permite
aprovechar ventanas comerciales estratégicas y responder a una tendencia global
en la que compradores y supermercados buscan diversificar proveedores para
reducir riesgos climáticos y de abastecimiento.
La industria
local ha mostrado una expansión significativa en los últimos años. De acuerdo
con cifras de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) y del sector
productivo, el área sembrada pasó de 399 hectáreas en 2021 a 907 hectáreas en
2025, lo que representa un crecimiento superior al 127% en apenas cuatro años.
La producción
también ha seguido una trayectoria ascendente. Mientras en 2021 el país
registraba cerca de 2.189 toneladas, en 2025 alcanzó más de 6.000 toneladas,
con un crecimiento cercano al 20% frente al año anterior. Nuevas zonas
productivas en Antioquia, Cauca, Nariño y el Eje Cafetero comienzan a
complementar el liderazgo histórico de Boyacá y Cundinamarca, departamentos que
hoy concentran prácticamente la totalidad de la producción nacional.
Paradójicamente,
el principal desafío del sector no es la falta de demanda externa sino la
fortaleza del mercado interno. Actualmente, cerca del 95% de los arándanos
producidos en Colombia se destinan al consumo local, impulsado por una
creciente preferencia de los consumidores por alimentos saludables, snacks
funcionales y productos frescos de alto contenido nutricional.
Esa dinámica ha
generado un fenómeno poco común en una industria agrícola emergente: mientras
aumenta la producción nacional, también crecen las importaciones. Entre 2020 y
2025 las compras externas de arándanos registraron una tasa de crecimiento
anual compuesta cercana al 196%, pasando de apenas US$53.000 a más de US$12
millones. Perú concentra actualmente más del 98% de esas importaciones.
Sin embargo, el
mercado local no es el único frente de crecimiento. Las exportaciones colombianas
de arándanos ya llegan a más de diez mercados internacionales, entre ellos
Estados Unidos, Países Bajos, Alemania, España, Reino Unido, Canadá, Costa
Rica, Italia, Curazao y Panamá.
Aunque los envíos
aún son modestos frente a los grandes jugadores globales, alrededor de US$3,1
millones en 2025, el potencial de crecimiento es significativo. Para
dimensionarlo, Perú, actual líder mundial en exportaciones de arándanos,
registró ventas externas por US$2.269 millones durante 2024.
La diferencia
evidencia tanto la brecha existente como la oportunidad para Colombia de
integrarse a una cadena global que continúa expandiéndose. Según la
International Blueberry Organization, la producción mundial de arándanos podría
superar los 3,18 millones de toneladas en 2028, impulsada por el crecimiento
del consumo y la incorporación de nuevas áreas productivas.
La oportunidad
para la inversión extranjera va más allá de la siembra. El sector identifica
espacios para el desarrollo de nuevas áreas de cultivo, incorporación de
genética avanzada, construcción de centros de acopio, plantas de empaque y
procesamiento, tecnologías de agricultura de precisión y soluciones logísticas
para exportación.
Además, Colombia
cuenta con acceso preferencial a más de 1.500 millones de consumidores gracias
a su red de acuerdos comerciales. Mercados como Estados Unidos, Canadá, Reino
Unido y la Unión Europea aplican arancel cero a los arándanos colombianos, lo
que mejora la competitividad frente a otros proveedores.
La
infraestructura logística también juega a favor. El Aeropuerto El Dorado,
principal terminal de carga aérea de América Latina, permite conectar con Miami
en menos de cuatro horas y con Madrid en menos de diez. A ello se suman los
puertos de Cartagena y Buenaventura, considerados entre los mejor conectados de
la región, y la entrada en operación de Puerto Antioquia, que reducirá tiempos
de transporte hacia los centros productivos del interior.
Con una demanda
mundial en expansión, producción continua durante todo el año, acceso
preferencial a los principales mercados consumidores y una industria que
comienza a escalar, el arándano se perfila como una de las apuestas más
prometedoras para atraer inversión extranjera al agro colombiano y fortalecer
la diversificación de las exportaciones no minero-energéticas del país.
Foto-periodista:GONZALO ESGUERRA P.
corresponsal Colombia
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