La importancia del calzado para
corredores principiantes: el consejo de un experto para seleccionar el calzado
adecuado.
Correr parece, en
principio, uno de los deportes más simples: basta con salir a la calle y
empezar. Sin embargo, esa aparente facilidad es, en realidad, uno de sus
mayores engaños. Hoy, en Colombia, el running vive un auge sin precedentes. Más
que una tendencia fitness, se ha convertido en un fenómeno social. “El running
es el nuevo club social del país”, explica Tatán, Head Coach de Skechers
Colombia.
Tatán, reconocido
como “el arquitecto del running en Colombia”, maratonista con 12 años de
trayectoria, líder de una de las comunidades de corredores más influyentes del
país y con un rol clave en la construcción de marca dentro de la industria
deportiva, entiende que empezar a correr no es solo dar el primer paso, sino
hacerlo bien: “muchos creen que correr es simplemente salir, pero la realidad
es que pequeños detalles como el calzado, la progresión o la técnica, son los
que determinan si una persona construye un hábito o abandona en el intento”,
explica.
El error silencioso que cometen los principiantes
Uno de los mitos
más comunes es pensar que cualquier zapatilla sirve para correr. La lógica
parece válida: si caminar con ellos es cómodo, correr debería serlo también.
Pero el cuerpo no funciona bajo esa premisa. Cada zancada al correr puede
generar un impacto de hasta tres veces el peso corporal. Ese esfuerzo se repite
cientos o miles de veces en una sola sesión, recayendo principalmente en
rodillas, tobillos y la fascia plantar. “Para un principiante, el calzado es su
único ‘seguro de vida’ contra el impacto”, afirma el experto. “No es un tema de
vanidad, es biomecánica pura. Un buen tenis compensa la falta de técnica
inicial y protege al cuerpo mientras se adapta”.
¿Por qué ocurren las lesiones en las primeras semanas?
La explicación es
técnica, pero clave: una mala gestión de la carga. “El sistema cardiovascular
mejora más rápido que el músculo-esquelético”, explica Tatán. “Mientras el
corazón siente que puede más, los tendones, ligamentos y huesos aún no están
listos para ese nivel de impacto”. Si a esto se le suma una técnica deficiente;
como aterrizar con demasiada fuerza sobre el talón; y un calzado inadecuado, el
escenario es propicio para molestias como la periostitis tibial o el dolor en
rodillas.
¿Qué debe tener un buen calzado para empezar?
Para quienes
están dando sus primeros pasos en el running, el calzado no es un accesorio: es
una herramienta clave de adaptación. Según los especialistas, hay tres pilares
fundamentales:
- Amortiguación: para absorber el impacto constante.
- Estabilidad: para mantener una pisada equilibrada.
- Retorno de energía: para facilitar una transición más eficiente en cada zancada.
Además, la
comodidad inmediata es crítica. “El tenis debe sentirse bien desde el primer
momento. Si algo incómoda al inicio, probablemente empeorará con los
kilómetros”, añade el coach.
La evolución tecnológica que está cambiando la experiencia
En los últimos
años, la innovación en calzado deportivo ha transformado la manera en que las
personas experimentan el running, especialmente los principiantes. Un ejemplo
claro es la línea Skechers AERO, diseñada para ofrecer una combinación de
confort, estabilidad y eficiencia. Modelos como AERO Burst integran tecnologías
avanzadas que antes estaban reservadas para corredores de alto rendimiento.
“Hoy estamos
viendo cómo la tecnología realmente le está resolviendo la vida al corredor,
especialmente al principiante”, afirma Tatán. “Por ejemplo, en referencias como
la AERO Burst, la combinación de una placa con carbono infundido y sistemas
como Hyper Arc™ no están pensados solo para correr más rápido, sino para correr
mejor: hacer que la transición de la pisada sea más natural, que el impacto se
gestione mejor y que cada zancada se sienta más fluida”. Además, la experiencia
se complementa con una suela Goodyear® Performance Outsole, que aporta tracción
y durabilidad en superficies urbanas, y un upper de malla técnica transpirable
que se adapta al pie, ofreciendo confort en recorridos prolongados.
El experto añade
que este tipo de innovación tiene un impacto directo en la adherencia al
deporte: “Cuando un tenis te ayuda a reducir la fatiga y te da una sensación de
impulso sin exigirle de más a tu cuerpo, aumenta muchísimo la probabilidad de
que vuelvas a salir a correr al día siguiente. Y ahí es donde realmente empieza
el progreso”.
En el running, el
primer paso no se da en la calle, sino en la decisión de empezar. Pero lo que
muchos descubren con el tiempo es que no se trata solo de salir a correr, sino
de cómo hacerlo. Tener el calzado adecuado no garantiza medallas ni tiempos
récord. Pero sí puede marcar la diferencia entre una experiencia frustrante y
una sostenible. Porque al final, correr no es un reto de velocidad, sino de
constancia. Y cuando cada paso se siente bien, las probabilidades de volver a
intentarlo al día siguiente aumentan.



.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
%207.37.09%20a.m..png)



