Del reto demográfico a la oportunidad
económica: la economía de la longevidad entra al radar de los inversionistas
Salud
especializada, vivienda para adultos mayores, turismo médico, tecnología
asistencial y servicios de cuidado podrían convertirse en una de las nuevas
fronteras de inversión en Colombia durante las próximas décadas.
Mientras el
envejecimiento de la población suele analizarse como un desafío para los
sistemas de salud y pensiones, en distintos mercados del mundo está emergiendo
una visión diferente: la longevidad como motor de nuevos negocios e
inversiones.
Impulsada por el
aumento de la esperanza de vida y la caída de las tasas de natalidad, la
llamada economía de la longevidad o Silver Economy está transformando sectores
como salud, vivienda, tecnología, turismo, bienestar y servicios especializados
para adultos mayores. Naciones Unidas estima que para 2050 una de cada seis
personas en el mundo tendrá más de 65 años, mientras que en América Latina y el
Caribe la CEPAL proyecta un salto de alrededor de 65 millones de personas de 65
años o más en 2024 a unos 138 millones en 2050.
Colombia ya está
viviendo esa transición. En 2025, el país registró 433.678 nacimientos, una caída
de 4,5% frente a 2024, y la tasa global de fecundidad bajó a 1,0 hijo por
mujer. Esa reducción de la natalidad, combinado con una población que vive más
años, está cambiando la demanda de bienes y servicios y abriendo espacio para
industrias que hasta hace poco tenían una presencia marginal en la región.
“Durante años la
conversación sobre envejecimiento se concentró en los desafíos fiscales y
sociales. Hoy observamos una realidad distinta: la longevidad está dando origen
a nuevos mercados globales en salud, vivienda especializada, turismo,
tecnología y servicios. Colombia, ‘El País de la Belleza’ tiene condiciones
para atraer inversión en estas industrias y convertirse en un referente
regional de soluciones para una población que vive más años y demanda nuevos
bienes y servicios”, afirmó Carmen Caballero, presidenta de ProColombia.
Ya hay ejemplos
que muestran que el mercado empezó a moverse. Versania Senior, del ecosistema
de Keralty, se presenta como un lugar especializado en la atención integral de
personas mayores; su propia web señala que opera con sedes en Barranquilla,
Bogotá, Chía, Medellín y otras ciudades, y que trabaja en alianza con CK
Senior, un socio español con experiencia en centros residenciales, geriátricos
y atención hospitalaria.
En Europa han
surgido compañías especializadas que administran residencias, centros de
atención y servicios para adultos mayores, convirtiendo el cuidado, la salud y
el bienestar en una industria de gran escala. Entre esos referentes están
Clariane, emeis y Ballesol, además de Acalis, un operador que forma parte del
grupo DomusVi y que ha desarrollado residencias para personas mayores en Chile
y otros mercados de la región.
El país parte,
además, de una base demográfica que ya obliga a pensar en esta industria. El
Ministerio de Salud reporta que en 2024 Colombia tenía 7.891.331 personas de 60
años y más, equivalentes al 15% de la población, y que el 80% se concentra en
12 departamentos y Bogotá, con la capital liderando con 16%, seguida por
Antioquia con 14% y Valle del Cauca con 10%.
A esto se suma
una ventaja adicional: el turismo. Colombia en el último cuatrienio recibió
cerca de 23 millones de visitantes, una cifra récord que puede servir de
plataforma para desarrollar servicios de mayor valor agregado asociados al
bienestar, la recuperación y el turismo médico.
Para el sector
privado, el ángulo es claro. El segmento denominado senior living combina
vivienda independiente, servicios médicos, recreación y acompañamiento
especializado, y ya es una categoría consolidada en Europa y Norteamérica. En
América Latina, en cambio, la oferta sigue siendo limitada frente al
crecimiento proyectado de la población mayor, lo que abre espacio para
desarrolladores, fondos inmobiliarios, operadores de salud y empresas
tecnológicas.
“La longevidad
también está empujando nuevas oportunidades en innovación. Crece la inversión
en telemedicina, monitoreo remoto de pacientes, inteligencia artificial
aplicada al cuidado, dispositivos para prevenir caídas y plataformas de
atención domiciliaria. Son soluciones pensadas para una población que vivirá
más años y demandará una atención más personalizada, más preventiva y
continua”, concluye Caballero.
Lo que hoy parece
una tendencia demográfica terminará convirtiéndose en una de las mayores
transformaciones económicas de las próximas décadas. Salud especializada, vivienda
para adultos mayores, turismo médico, tecnología asistencial y servicios de
cuidado conforman un mercado que apenas comienza a desarrollarse en América
Latina. Para Colombia, la longevidad no solo representa un cambio en la
estructura de la población; también puede convertirse en una nueva plataforma
para atraer inversión, generar empleo y desarrollar industrias de alto valor
agregado orientadas a una demanda global en expansión.





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