Moschino sorprende con
una colección semi-falsa
Como es costumbre, un público nutrido esperaba con ansias el
desfile de Moschino, a pesar de haber sido realizado en altas horas de la noche
el jueves; los organizadores casi no lograban contener a los asistentes. Y al
igual que en todos los desfiles de la marca italiana, la noche deparaba un gran
espectáculo.
El desfile inició cuando una modelo apareció en el tapete de
terciopelo rojo del teatro creado para la ocasión, una clara referencia al
Cirque Fashion, usando un vestido blanco que servía como telón de fondo, en el
que aparecía el cuerpo de una mujer utilizando un simple bikini de cuero negro.
Le siguieron otras modelos con todo el estilo Moschino:
faldas pegadas con cadenas doradas colgantes, camisas rojas punteadas con
collares de perlas, pequeños jerseys a rayas con el cinturón insignia de la
marca, sin olvidar los cuellos de peluche forrado. Solo hay un pequeño detalle:
¡todo era completamente falso!
La colección diseñada por Jeremy Scott, quien sigue
reinventando los códigos de la marca sin tapujos, propone una serie de vestidos
trampantojo, en los que cada pequeño detalle ha sido dibujado. En el fondo todo
es plano: moda inspirada en las pantallas de nuestro mundo digitalizado.
Todo es artificial, con accesorios en cartón que incluyen
paraguas y toallas de playa. El creador de lo ficticio se divirtió creando ropa
para muñecas de trapo de tamaño real, utilizando incluso pequeñas hendiduras
blancas que se pliegan para unir los vestidos sobre sus “paper dolls”.
Jeremy Scott rediseña el cuerpo con una gran dosis de humor,
con faldas y vestidos de color piel, acompañados de ropa interior sexy.
Finalmente, los elegantes vestidos de gala con enormes nudos, plumas, drapeado
y cristales, se veían completamente reales de frente, y volvían a ser tela
blanca del revés.
Foto-periodista:GONZALO ESGUERRA P.
corresponsal colombia
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