Un Dior
surrealista presenta un nuevo "Théâtre de la Mode"
Maria Grazia Chiuri ha
presentado su última colección de Alta Costura para Christian Dior el lunes por
la tarde con una película que parece destinada a convertirse en una obra
clásica instantánea del cine surrealista.
Grabada en medio de
unas ruinas antiguas alrededor de Roma, y dirigida por Matteo Garrone, la
película mostraba a una serie de ninfas, sirenas, faunos y criaturas
mitológicas en un jardín elegíaco, e hizo referencia al “Théâtre de la Mode”,
cuando los diseñadores franceses crearon maniquíes en miniatura al final de la
Segunda Guerra Mundial y los enviaron por Europa y Estados Unidos para revivir
la industria de la moda francesa.
En la película de
Garrone, el ensueño de las hermosas criaturas del bosque es interrumpido
silenciosamente por dos botones de hotel que llevan un enorme baúl hecho con el
diseño de la flagship parisina de Dior en la avenida Montaigne. Inmediatamente
intrigadas, un grupo de bellezas que nadan semivestidas bajo un antiguo puente
romano dejan de jugar para descubrir dentro del baúl una serie de creaciones de
Alta Costura en miniatura.
La colección es una de
las 33 del calendario oficial de la semana de Alta Costura de julio en París.
Sin embargo, incluso llevando solo medio día de esta temporada única de Alta
Costura, una Fashion Week completamente digital de tres días y 33 eventos, esta
obra de Dior parece ser de lo más destacado.
La imagen de apertura
es la de las costureras o petites mains en el famoso taller de Dior en París
trabajando en la colección, cosiendo el dobladillo de un vestido de satén con
una aguja pequeña, o colocando suavemente un vestido plisado sobre una muñeca
de 18 pulgadas de alto.
Titulada “Le Mythe
Dior”, la película de 10 minutos narra cómo estas bellezas mágicas se enamoran
de la ropa. Como cuando un botones tienta a una criatura en una concha gigante
y le ofrece un vestido griego de columna acanalado. La mujer sale
cuidadosamente y le toman sus medidas con una cinta, de fondo con la banda
sonora de Paolo Buonvino.
“Durante la Segunda
Guerra Mundial, artistas y modistas se juntaron para crear este teatro de la
moda: mini muñecas y disfraces diseñados para ser enviados en una gira mundial.
Entonces, quería transformar este concepto y expresarlo para la actualidad”,
explicó Chiuri.
La diseñadora también
estuvo influenciada por las “figuras magníficamente inspiradoras” del
movimiento surrealista: mujeres como Lee Miller, Dora Maar, Dorothea Tanning,
Leonora Carrington y Jacqueline Lamba. Todas ellas musas en cada uno de sus
campos elegidos.
“No estábamos
intentando que pareciera un show, más bien contar una historia. Para mí, es
Roma en el kilómetro cero. Además, me gusta el hecho de que Matteo Garrone haga
películas como un artesano, que es mi forma de hacer moda”, agregó.
La colección es tan
atractiva que incluso un par de espíritus del bosque que se besan
apasionadamente dentro de un árbol renuncian a su abrazo para que la dama coja
un vestido negro de encaje y plisado de camuflaje. La ropa es tan elegante que
despierta a la antigua estatua de piedra de una diosa, que toca con anhelo un
vestido de tubo. Tanto la mujer de la concha como la antigua deidad recordaban
a Maria Grazia con su actual melena blanca.
Incluso alguien a
quien no le importa nada la moda solo puede admirar esta hermosa película.
Después de los días oscuros del confinamiento, Dior fue como un generoso regalo
para el mundo. Un recordatorio oportuno de la importancia de la fantasía en
todas nuestras vidas.
Chiuri, de origen
romano, pasó el confinamiento en su ciudad natal, que es donde diseñó esta
colección y donde grabó la película con Garrone. Él es mejor conocido por su
brillante Dogman, una oscura historia del sórdido infierno del narcotráfico que
ganó la Palma de Oro en Cannes en 2018, a años luz de Le Mythe Dior.
Mientras que Dogman
retrataba las profundidades más bajas de la Italia postindustrial, el trabajo
de Garrone para Dior captura esa cualidad única de los cineastas italianos de
evocar fantasías alucinantes: El sueño de una noche de verano en las colinas de
Alban. Sin embargo, todo parecía apropiado, en un día en que Italia ha perdido
a otro gran romano, Ennio Morricone, el compositor más importante del cine
italiano, para que Dior revelara esta extraordinaria película.
Solo Narciso, incapaz
de dejar de admirar su propio reflejo en una corriente, no ve la ropa, en un
claro comentario feminista sobre la vanidad masculina.
Marchando a través de
un bosque de bambú, una musa pelirroja acaricia un vestido plisado negro y
diáfano con forma de pagoda, y se da vuelta hacia Pan, de cabeza córnea, quien
le da permiso para pedir el vestido. Una compra que luego celebra bailando en
una corriente con luz moteada a través de los árboles creando una imagen de delicadeza
rara, gracias a la brillante cinematografía de Nicolaj Bruel.
“La ropa es una
colección que respeta la artesanía de la Alta Costura y de la herencia de Dior,
con líneas nobles y plisados especiales de seda que mantienen los volúmenes.
Además, las miniaturas son conjuntos totalmente compuestos”, señaló Chiuri.
Al final de la
película, incluso la sirena había cogido un vestido de color piedra con el que
nada por un río cubierto de musgo en las colinas de Alban, mientras las ninfas
tejen las trenzas gigantes de su líder de cabellos rubios, vestida con una
túnica de satén dorado fruncido.
Foto-periodista:GONZALO ESGUERRA P.
corresponsal colombia
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