El “sobrepeso invisible”: el fenómeno
que está cambiando lo que la medicina estética dice sobre tu piel
- Hay una relación directa entre la composición corporal, la calidad de los tejidos y la forma en que envejece la piel y el rostro.
- Este fenómeno suele estar asociado a la sarcopenia, la pérdida progresiva de masa muscular que puede aparecer por sedentarismo, alimentación inadecuada o cambios hormonales, especialmente en mujeres durante la transición hacia la menopausia.
- La Dra. Suárez, médica cirujana especializada en estética médica, comparte algunas recomendaciones clave para cuidar tanto la composición corporal como la calidad de la piel a largo plazo.
El auge de nuevos
medicamentos aprobados para el manejo del sobrepeso, tanto en formulaciones
orales como subcutáneas, está ampliando la conversación médica hacia un aspecto
que durante años pasó desapercibido: la relación entre la composición corporal,
la calidad de los tejidos y la forma en que envejece la piel y el rostro. Hoy
los especialistas coinciden en que el peso por sí solo ya no es suficiente para
evaluar la salud.
“Es posible tener
una apariencia delgada y aun así presentar un porcentaje de grasa corporal elevado
y una masa muscular baja, una condición que incrementa el riesgo metabólico y
cardiovascular, y también influye en la calidad de los tejidos”, explicó la
Dra. Sandra Suárez, médica cirujana especializada en estética médica, con más
de 20 años de experiencia y Directora científica de Presenza, Clínica de
Dermatología Estética Avanzada y Antiaging.
Este fenómeno
suele estar asociado a la sarcopenia, la pérdida progresiva de masa muscular
que puede aparecer por sedentarismo, alimentación inadecuada o cambios
hormonales, especialmente en mujeres durante la transición hacia la menopausia.
Cuando el músculo disminuye, la grasa comienza a ocupar ese espacio y se altera
el equilibrio del cuerpo. Este cambio no solo impacta el metabolismo, sino
también la salud cardiovascular, ya que la acumulación de grasa (especialmente
la visceral) se relaciona con mayor riesgo de enfermedad cardíaca. Además, esta
transformación también afecta la firmeza de la piel, la estructura del rostro y
la forma en que se manifiesta el envejecimiento.
Por eso, desde la
medicina estética moderna el abordaje ya no se limita a tratar la superficie de
la piel, sino que integra la salud metabólica y cardiovascular con la
regeneración de los tejidos como parte del mismo proceso. A partir de esta
visión, la Dra. Suárez comparte algunas recomendaciones clave para cuidar tanto
la composición corporal como la calidad de la piel a largo plazo:
- Entender la composición corporal más allá del peso. No basta con mirar la balanza. Evaluar el porcentaje de grasa corporal, la masa muscular y la grasa visceral permite identificar lo que muchos expertos llaman “sobrepeso oculto”. Estas mediciones ayudan a prevenir problemas metabólicos y cardiovasculares y también permiten diseñar tratamientos más efectivos para preservar la calidad de los tejidos.
- Priorizar la masa muscular: El músculo es uno de los tejidos más
importantes para la salud metabólica y cardiovascular, además de ser clave para
el envejecimiento saludable. Mantenerlo activo mediante entrenamiento de fuerza
y una alimentación adecuada ayuda a regular el metabolismo, mejorar la
sensibilidad a la insulina, reducir la inflamación y favorecer la firmeza de la
piel.
- Cuidar el equilibrio hormonal, especialmente en la mujer. Durante etapas como la menopausia se producen cambios hormonales que pueden acelerar la pérdida de músculo y favorecer la acumulación de grasa. Un seguimiento médico adecuado permite anticipar estos cambios y mantener el equilibrio del organismo.
- Abordar el sobrepeso desde un enfoque médico
integral. Los nuevos
tratamientos farmacológicos aprobados para el manejo del sobrepeso pueden ser
una herramienta útil cuando están acompañados de cambios en el estilo de vida,
nutrición personalizada y fortalecimiento muscular. El objetivo no es solo
bajar de peso, sino mejorar la calidad metabólica y cardiovascular del cuerpo.
- Estimular la regeneración de los tejidos. La medicina estética regenerativa se está consolidando como una de las grandes tendencias internacionales porque busca activar los procesos naturales de reparación del organismo. A través de tecnologías avanzadas y tratamientos que estimulan la producción natural de colágeno, es posible mejorar progresivamente la calidad de la piel y restaurar estructuras que se deterioran con el tiempo.
- Pensar en la estética como parte de la salud. El envejecimiento visible no depende
únicamente de la piel. También influyen la grasa estructural, los ligamentos
faciales, el músculo e incluso el hueso. Cuidar el equilibrio entre grasa y
músculo y estimular la regeneración celular permite mantener estos tejidos en
mejores condiciones y favorecer un envejecimiento más armónico.
“En este nuevo
enfoque médico, el tratamiento del sobrepeso, la salud metabólica, cardiovascular
y la medicina estética dejan de ser áreas separadas. La tendencia apunta a
comprender que la piel refleja el estado interno del organismo y que preservar
la masa muscular, equilibrar el metabolismo y estimular la regeneración de los
tejidos es clave para un envejecimiento saludable”, concluyó la experta.


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