El Efecto Ringo demuestra que el amor,
el cuidado y la buena alimentación cambian vidas
Ángel, es la demostración de
que el Efecto Ringo funciona
El movimiento que
promueve la tenencia responsable continúa en su proceso de transformación de
vidas en Bogotá, Medellín y Cartagena.
Aunque en
Colombia, hay múltiples ciudades que son referentes en protección animal, la realidad en nuestras calles sigue siendo
un desafío enorme. Según el Concejo de Bogotá, cerca de 350.000 perros y gatos
deambulan sin hogar para abril de 2026, y a su vez, en Antioquia, el Centro de
Bienestar Animal La Perla ha reportado cifras históricas con más de 7.000
rescates en la actual administración. Por su parte, en Cartagena, la Política
Pública de Protección y Bienestar Animal 2024-2035 reconoce que el abandono y
el maltrato animal continúan siendo problemáticas prioritarias para la ciudad
Es ante este
complejo panorama que las iniciativas llenas de esperanza, como el Efecto
Ringo, cobran una relevancia vital.
Este 2026, Efecto
Ringo sigue demostrando que las segundas oportunidades son posibles, incluso en
los casos más extremos. Esta vez quince perros de Bogotá, Medellín y Cartagena
(cinco de cada ciudad), serán el símbolo
de este movimiento que promueve la tenencia responsable. Acompañarlos en su
proceso de transformación permitirá evidenciar una vez más, cómo el amor, el cuidado responsable y una
buena alimentación pueden cambiar la vida de un animal.
La iniciativa
hace parte de un movimiento que nació en 2023 con un propósito claro: generar
conciencia sobre la tenencias responsable y demostrar que la transformación de
un perro no es una promesa ni una teoría, sino una realidad tangible
Uno de los casos
más representativos es el de Ángel, un perro rescatado durante la edición 2025
del movimiento. Hoy hace parte de una familia que lo ama y su cambio es visible
tanto física como emocionalmente. Su historia se ha convertido en una muestra
de cómo el cuidado constante, el acompañamiento y una alimentación adecuada son
los pilares de una tenencia responsable.
Sin embargo, el
Efecto Ringo no ocurre únicamente en contextos de animales abandonados y
jornadas de rescate, ya que el movimiento busca visibilizar una realidad que
miles de familias colombianas conocen bien: cualquier perro, sin importar su
origen o su raza, puede irradiar una
felicidad contagiosa cuando se le brinda lo que realmente necesita , porque al
final, toda transformación comienza con la misma decisión: hacerse responsable
de una vida.
Por eso, esta
nueva etapa no solo contará las historias de los 15 perros rescatados este año,
también pondrá en evidencia cómo la tenencia responsable puede generar cambios
positivos en cualquier contexto. A lo largo de los próximos meses, el país
podrá seguir de cerca la evolución de estos perros y conocer historias que
evidencian que las segundas oportunidades sí existen. Historias que, más allá
de hablar de rescate, buscan abrir una conversación sobre el papel que tienen
las personas en el bienestar de sus mascotas.
"En Grupo
BIOS creemos que la transformación de un perro comienza cuando se combinan el amor,
el cuidado y una buena alimentación. El Efecto Ringo nació para demostrar que
esa transformación es real y puede verse tanto en perros que reciben una
segunda oportunidad como en aquellos que crecen rodeados de cuidados en sus
hogares. Este año queremos seguir inspirando a más personas a sumarse a un
movimiento que promueve la tenencia responsable y el bienestar de los perros en
Colombia", afirmó Mariana Castro, gerente de Mercadeo y Ventas MASCOTAS
Grupo Bios.
Efecto Ringo
continúa consolidándose como un movimiento que crece año tras año a través de
historias reales. Historias que merecen ser contadas, porque Ringo continua con
su propósito de más perros mejor alimentados y cuidados en Colombia.

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