Del carro eléctrico a luz rural: el plan
de Volvo para reutilizar baterías y transformar comunidades
- Volvo, marca representada por Astara, avanza en la segunda entrega de su Reto Ilumina a Colombia, una iniciativa que busca soluciones.
Todos los días en
la Colombia rural alguien se pregunta si habrá luz. Mientras que en las
ciudades la energía se da por sentada, en las zonas alejadas del país,
comunidades enteras lidian con la falta de acceso a un servicio básico debido
al aislamiento geográfico y a la falta de infraestructura. Algunas comunidades
pasan hasta 72 horas seguidas sin electricidad, 20 veces más tiempo que un
habitante de ciudad.
El Plan
Indicativo de Expansión de Cobertura (PIEC) de la Unidad de Planeación Minero
Energética (UPME) estima que 1,32 millones de hogares presentan déficit de
energía y que más del 80 % de ellos se encuentran en zonas rurales donde la red
eléctrica nunca llegó.
Como respuesta a
esa realidad Volvo Cars, marca representada por Astara en Colombia, amplió el
#RetoIluminaColombia 2.0 una iniciativa que da una segunda vida a las baterías
en desuso de sus vehículos electrificados al repotenciarlas para convertirlas
en sistemas de almacenamiento de energía solar destinados a comunidades
rurales. En 2025, las mujeres de la ecoaldea Nashira en el Valle del Cauca,
fueron las primeras beneficiadas del proyecto permitiendo que la cocina
comunitaria trabajara sin limitaciones.
Un año después,
la iniciativa amplía su alcance e impacto gracias a la capacidad de las
baterías de almacenar energía solar y brindar un suministro estable. Ya no
beneficia a una sola comunidad, sino a dos lugares con importantes necesidades
energéticas.
Entre los casos
destacados se encuentra la Institución Educativa de Desarrollo Rural La Selva,
en Ginebra Valle del Cauca, donde 30 estudiantes de primaria que tienen que
enfrentar limitaciones geográficas, de desigualdad estructural y monetaria, son
beneficiados. También está el comedor comunitario de Tienda Nueva, en Palmira,
que brinda alimentación a más de 50 personas mejorando su calidad de vida.
En estos lugares,
la disponibilidad permanente de energía
va mucho más allá de la
iluminación. Posibilita estudiar durante la noche, conservar alimentos,
fortalecer la seguridad alimentaria, generar oportunidades económicas y mejorar
las condiciones para que las comunidades permanezcan en sus territorios.
Para Alberto
Telch, brand manager de Volvo Cars Colombia, “en un mercado muy competitivo, no
sacrificamos nuestra visión de marca. Cuidamos a las personas y queremos
avanzar hacia una movilidad segura y sostenible; no es solo un principio: son
acciones concretas que hoy vuelven a hacerse visibles”, y añadió que la
iniciativa busca aportar al cierre de la brecha de desigualdad energética.
La iniciativa no
termina en la implementación técnica, también incorpora un componente de
apropiación comunitaria. Junto con su aliado Dynamo, Volvo ha impulsado
procesos de capacitación y liderazgo local para que las propias comunidades
administren los sistemas energéticos instalados, fortaleciendo así la
continuidad del proyecto en el largo plazo.
Dos preguntas. Dos realidades. Un mismo país
El
#RetoIluminaaColombia2.0 busca generar consciencia de impacto a través de una
narrativa amplificada por voces reconocidas. Por un lado está El espejo de la
luz, un concepto que busca contraponer la idea de acceso a la electricidad
entre quienes lo tienen como un servicio básico y las personas que viven en la
incertidumbre por su ausencia. En este segmento Charly Álvarez, uno de los
creadores de contenido sobre tecnología más reconocidos del país, dialogó en
paralelo con una mujer de una zona rural del Valle del Cauca donde el acceso es
inestable.
Ángela Bolívar,
gerente de Mercadeo de Volvo Cars Colombia, afirmó que llevar energía estable a
estos territorios "es una apuesta para construir país desde la marca. La
transformación de una sociedad se logra a partir de la solución de sus problemas fundamentales. Queremos
creer que con este proyecto, aportamos un grano de arena para algún día cumplir
esa gran meta", al fortalecer la educación, la alimentación y las
oportunidades de desarrollo local en coherencia con los pilares de la marca
escandinava.
Por otra parte,
personalidades como Claudia Bahamón, Carlos Torres, Harry Sasson y Carlos
Montoya, entre otros, apadrinarán distintas historias que contarán cómo la
llegada de energía limpia y sostenible ha transformado la vida de las
comunidades beneficiadas. Cada una dará origen a un Retrato de la Luz, una
serie de relatos que evidencian el impacto de estas soluciones.
"Entendimos
que una batería no muere cuando deja de impulsar un vehículo, sino que aún puede convertirse en una solución real para
otras personas. Junto a un aliado estratégico decidimos reestructurarlas para
que pudieran almacenar energía solar de forma eficiente y segura, llevando
energía estable a comunidades rurales", aseguró Nicolás Olarte, gerente de
Posventa de Volvo Cars Colombia.
Así, El
#RetoIluminaaColombia2.0 da cuenta de que, en un país con problemas tan
profundos donde para millones de personas encender un bombillo sigue
siendo una proeza, una batería
reutilizada, puede contribuir a cerrar brechas que parecían insalvables pasando
de mover un auto a mantener encendida una escuela, un comedor comunitario o las
luces de la casa de una comunidad alejada.
Te invitamos a
ser parte de esta iniciativa compartiendo y comentando los contenidos en las
redes sociales de @volvocarco en Instagram, TikTok y Youtube.

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