La vida en
rosa de Valentino en París
Después de dos años de
pandemia, los diseñadores de moda vuelven a lo básico y llegan a lo esencial,
empezando por los total looks, prestando especial atención a la paleta elegida
para sus colecciones. Este fin de semana, llevaron al extremo el concepto de
monoblock en las pasarelas de la Semana de la Moda de París, dedicada al
prêt-à-porter femenino para la temporada otoño-invierno 2022/23.
En un gesto
contundente, Valentino ofreció todo su armario en un solo tono (a excepción de
los looks negros que cerraron el desfile): el rosa bombón. Como si un enorme
bote de pintura se hubiera derramado en el estudio, coloreando a su paso en
flúor todas las prendas, mallas, guantes, zapatos, bolsos, joyas... Incluyendo
el espacio del Carreau du Temple, que acogió el desfile, transformado en una
enorme caja rosa.
“Este rosa fue el
primer tono en el que pensé porque siempre ha estado presente en mis
colecciones. No se trata de un estilo 'girly', sino de partir de una base
monocromática para cambiar la percepción del look. Cuando todo es del mismo
color, somos más apegados a los detalles, volúmenes, proporciones y cortes. No
distinguimos géneros, pero vemos a personas reales", indicó el director artístico,
Pierpaolo Piccioli, en una conferencia improvisada al final del show, revelando
que este tono llamado Pink PP va a integrar el catálogo Pantone.
Para esta colección,
se inspiró en un caleidoscopio de imágenes, cuya belleza quería capturar. Desde
fotografías de David Bowie hasta un retrato de Audrey Hepburn, pasando por
pinturas de Piero della Francesca y piezas de Lucio Fontana.
“Pensé en Fontana con
su forma de usar los lienzos y su trabajo sobre la monocromía. Quería ese
momento de reflexión, de calma, cuando todo sigue suspendido. Todo está como
suspendido en este color, así, sentí la necesidad de estirar la silueta, de
trabajar la vertical, siempre con esta idea de suspensión”, explicó.
De hecho, las modelos
desfilaron sobre vertiginosos tacones y plataformas, con los brazos y las
piernas como pintados de rosa a través de medias y largos guantes. Se
alternaron conjuntos cortos (minivestidos, trajes pequeños, maxi camiseta de
lentejuelas transformada en micro túnicas) y conjuntos largos (abrigos con cola,
vestidos de noche, etc.). Los cortes son alternativamente limpios y precisos,
especialmente en los escotes, que siguen con precisión la curva de los senos, o
más vagos en grandes vestidos de punto fino, conjuntos de seda y tafetán o
corpiños de tul transparente bordados con flores, pero también más fluidos, en
particular a través de enterizos, petos de lentejuelas, joggins y otros cómodos
trajes de pantalón.
Foto-periodista:GONZALO ESGUERRA P.
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